Turismo inclusivo. Fam Blogtrip por la Comunidad de Madrid. 1º día, 27 de noviembre.

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Visita por Madrid capital.

Grupo en la oficina de turismo

Y empezamos el fam blogtrip! Reconozco que estaba algo nerviosa al ser la única participante española y además ciega. Los otros integrantes del blogtrip tienen diferentes discapacidades físicas y vienen de países como Inglaterra, Italia, Polonia, Holanda, Austria y Australia. Junto con ellos y miembros de Predif, accesibleMadrid y Madrid Destino hemos emprendido la aventura de descubrir cuán accesible es la comunidad de Madrid.

Nos hemos alojado en el hotel Ilunion Alcalá Norte ubicado en calle San Romualdo 30. Es un hotel de 4* muy correcto, con habitaciones adaptadas para mobilidad reducida y con señalética tanto en braille como en relieve en ascensores y para indicar los números de las habitaciones.
El servicio es muy atento y en mi caso cuando he requerido ayuda a la hora de desayunar que era de bufet, me han atendido estupendamente.

Después de desayunar, hacia las 9 nos hemos montado en el autocar que nos esperaba y hemos empezado la ruta, hoy por Madrid capital.
Hemos llegado a la Oficina de Turismo de la Plaza Mayor ubicada en Plaza Mayor 27, una oficina accesible, con mostradores a diferentes alturas, caminos marcados tanto con leds como con texturas distintas para señalizar los distintos mostradores e información en braille y a través de un código QR en forma de mapa en relieve creados por puntodis.
Después de habernos dado la bienvenida personas del ayuntamiento de Madrid en la oficina, hemos empezado el tour guiado con Sean que nos ha empezado a contar la historia de la Plaza Mayor y de como se fundó Madrid.
Como no podía ser de otro modo, hemos tomado un “relaxing café con leche in la Plaza Mayor” quien ha querido, otros un buen chocolate con churros para combatir el frío y hemos seguido la ruta guiada visitando el Madrid de los Austrias y luego pasando por el palacio real, la catedral de la Almudena, la puerta del Sol con su kilómetro 0 hasta llegar al restaurante.

Grupo en el kilómetro 0.

Para comer nos hemos detenido en el bellini Food&bar dentro del hotel Vinci Centrum ubicado en Calle de Cedaceros 4. La comida ha estado fantástica, una ensalada de lentejas rojas con brunoiçe de verduritas y aliñada con cilantro, lima y algo de curry, de segundo carrilleras que se deshacían en la boca acompañadas de puré de patata y cherrys y una ensalada de fruta como postre.

Por la tarde hemos visitado el Museo del Prado en Paseo del Prado s/n.

Grupo en el museo del Prado

Hemos podido disfrutar de algunas de sus obras más representativas como son el Jardín de las Delicias de El Bosco, distintos cuadros de El greco como el Hombre con la mano en el Pecho, Las tres Gracias de Rubens, las Meninas del gran Velázquez o las Majas vestida y desnuda de Goya. Después de este breve tour guiado hemos accedido a una sala de conferencias donde el director de accesibilidad del museo nos ha hablado de los distintos programas que ofrecen para personas con trastornos autistas, personas sordas con guías en lenguaje de signos con más de 50 obras explicadas, para personas ciegas con audioguías de unas 56 obras y la exposición itinerante de El Prado se Toca con 6 obras adaptadas y otros programas.
Ha sido una lástima que la exposición itinerante ahora no se encuentre en el Museo dado que hubiera sido extremadamente interesante poder tocar esas reproducciones. Sin poderlo hacer y aunque las explicaciones de las obras y la visita guiada han sido muy útiles, me han sabido a poco y es que es complicado para un ciego imaginar una pintura.

Finalizada la visita a El Prado, hemos realizado un pequeño tour con el mismo guía del museo pero esta vez en bus, para poder observar la iluminación navideña de la ciudad y seguir aprendiendo un poco más de ella, de una de sus zonas más ricas como es el barrio de Salamanca, de su zona financiera y del museo Reina sofía donde hemos terminado el tour.

Núria en primer plano y otros compañeros en el bus.

En el museo Reina Sofía, en el edificio más moderno es donde hemos tomado una copa y hemos cenado, en el restaurante Nubel que se encuentra en Calle Argumosa 43, Museo Reina Sofía,
con una grata sorpresa y es que su carta tiene un código QR, de nuevo gracias a Puntodis y su aplicación chefs voice, y así he podido acceder al menú que por cierto ha sido de degustación y también muy bueno.

A las 11 de la noche más o menos hemos llegado al hotel para reponer fuerzas para el próximo día.

Turismo inclusivo. Esquí adaptado en la Molina

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¿Os gusta la nieve? a mí me apasiona, desde siempre, solo escuchar que puede ser que nieve ya me entra una emoción y un cosquilleo de excitación por poder sentirla de nuevo…
La verdad es que la afición viene de pequeñita, cuando con toda la troupe familiar íbamos a esquiar, primero a Cerler y luego a Andorra, en Pal-Arinsal… Qué recuerdos tan chulos!

Núria muy pequeñita en la nieve.

De pequeñita en el jardí de neu, y un pelín ya más mayor con monitor que me enseñó mis primeros rudimentos de esquí, es decir, la cuña, que se trata en poner los esquíes en forma triangular, separando los talones y juntando las puntas, así coge la forma de la cual toma el nombre. La cuña sirve para frenar, algo muy importante y útil sobre todo cuando pillas velocidad y te estresas.
Y a esa edad, 6 añitos cosa así, también esquiaba con mi padre que me ponía delante de él, yo sin los bastones e íbamos bajando las pistas, si yo la liaba, él podía controlarme. Alguna vez hasta con mis padres de la mano había bajado pero claro… el tiempo pasa, crecemos, las circunstancias cambian y pasé muchos años sin volver a esquiar.

De mayor he ido esporadicamente a Andorra con mis tíos y primos, a Vaqueira con Juanjo que lo llevé de sorpresa y mis amigos Patri y Pablo y esta vez a la Molina.
Las 3 veces por supuesto hemos esquiado con monitores especializados y de ello es de lo que os voy a hablar. Del deporte adaptado y en este caso, del deporte adaptado en la molina, ubicada en la Cerdanya.

Esta última vez fuimos a principios de enero de este año 2017 y gracias a la Fundación Cruyff pudimos pasar un rato estupendo esquiando con dos profesores especializados en esquí adaptado.
Me maravillé viendo las sillas que tienen para que personas con mobilidad reducida también puedan esquiar! y es que aunque yo también tenga una discapacidad, no significa que conozca ni sepa de todas las necesidades, ayudas, inventos… que hay para facilitar la vida al resto de personas con discapacidad y es que cada discapacidad y cada persona es un mundo… De ahí la importancia de que cada vez seamos más los que visibilicemos nuestra situación y circunstancias, para que el mundo aprenda que no se puede usar la etiqueta discapacidad para englobar tantas realidades diferentes.

¡bien! dicho lo cual, sigo con nuestra jornada de esquí. Tuvimos dos horas de clase a primera hora de la mañana, de 9 a 11. El día no fue soleado, de hecho al poco de iniciar la clase empezó a nevar ligeramente y cuando terminamos, la nevada era copiosa!, cosa que me encantó como podéis imaginar.
Estuvimos esquiando en una pista verde, la más sencillita de todas. Primero empezamos con una bajada más cortita en la que accedíamos a través de una cinta transportadora… en la que reconozco que me costó algo pillarle el truco a acceder con los esquíes! En mi juventud, para subidas cortas habían los telearrastres, un palo que iba entre las piernas y te arrastraba, como su nombre indica, hacia arriba.
Una vez hubimos dominado la bajadita inicial ya fuimos a coger el telesilla para poder hacer la pista entera. Los telesillas que por cierto, también estaban adaptados para poder acceder con la silla de esquí.

Las dos horas nos pasaron volando, tanto Juanjo como yo lo disfrutamos como niños y nos quedamos con ganas de repetir muy pronto, además, cada uno teníamos nuestro profesor particular así que cada uno pudimos ir a nuestro ritmo y aprovechando a tope todos los beneficios de un profe para ti sola/o.

Mi padre que se quedó como espectador de nuestras bajadas hizo unos cuantos vídeos y aquí os dejo uno para que os hagáis una idea de como una persona ciega es capaz de esquiar, siguiendo las indicaciones de un profesor. Que por cierto, me quito el sombrero por su habilidad a la hora de esquiar de espaldas.

¿A qué esperáis para probarlo? ahora que va a empezar la temporada de nieve, ¡es vuestro momento!

También probamos el tubbing que es lanzarte dentro de un pneumático cuesta abajo de la montaña y es adictivo, pero de esto aunque hay vídeo, me lo reservo para la intimidad para no destrozaros los oídos con mis gritos de entusiasmo.

Si queréis más info sobre todas las actividades y servicios que realizan en la Molina, aquí tenéis todo sobre el deporte adaptado

En cuanto al acceso a pistas, nosotros fuimos en coche pero aquí os dejo la info sobre los Transportes a pistas

Gastos por persona y día

Monitor especializado en esquí y snow adaptados.
43€/H.
Forfait.
10€ por gran discapacidad, presentando la targeta que lo acredite.
Seguro.
3€.
Gastos totales 2 personas con 2h de clase cada una.
198€.

Turismo inclusivo. Escapada y vuelo en globo accesible.

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Juanjo y la que suscribe, volando en globo.

Desde siempre uno de los anhelos del hombre ha sido volar y desde hace siglos, ha intentado con más o menos éxito lograrlo a través de sus inventos.
Aunque recientes investigaciones afirman que el primer vuelo de un globo no tripulado fue en 1709 en Portugal por un sacerdote brasileño, los más comunmente conocidos como inventores del globo aerostático son los hermanos franceses Montgolfier, que realizaron el primer vuelo de su globo en 1783 en Francia.

Juanjo y yo, más de 200 años más tarde, también hemos experimentado lo que se siente al ser llevados por el viento a bordo de una cesta atada al globo.
Todo sucedió porque siempre habíamos querido probarlo y en nuestra boda, nos regalaron no solo la experiencia del vuelo, sino también un alojamiento con cena y desayuno postglobo incluidos. Así que en su momento nos decidimos, llamamos a la compañía e hicimos efectivo nuestro regalo para el viernes 7 y sábado 8 de marzo de 2014.

El viernes para desplazarnos a Olot, en Girona, donde tenemos el hotel, cogimos en Barcelona el bus directo de la compañía Teisa a las 6 y llegamos a las 7:45.
Allá nos recogió xevi, una de las personas de la compañía Vol de coloms y nos acompañó a nuestro hotel en la propia Olot.

El hotel donde nos hospedamos, La Perla, es familiar, encantador y dog friendly! ya sé que Bella al ser perra guía puede entrar en cualquier establecimiento pero me encanta que cada vez más se extienda la filosofía de lugares que admitan a perros, claro está, si están bien educados y son limpios, como pone mi amiga Laura en su cafetería L’Algueró

Hacia las 9, habiendo cenado Bellita, Xevi ha vuelto a recogernos para llevarnos al restaurante donde tenemos reservada la cena. El restaurante La fageda se encuentra entre Olot y santa Pau y sus dueños fueron encantadores con nosotros.
La cena estuvo deliciosa, de primero tuvimos una pequeña degustación con pastel de berenjena, crep de sobrasada, ensalada con setas y rissotto de ceps (un tipo de setas), de segundo yo pedí un bacalao con mermelada de tomate y Juanjo un filete de ibérico con salsa otra vez de ceps y como colofón y ya estando llenísimos me pedí un yogur de La fageda con frutos del bosque y mermelada de fresas y mi señor esposo una crep de chocolate, ¡suerte que no podía más!

Al llegar de vuelta al hotel, que por supuesto xevi nos volvió a llevar, la dueña nos esperaba para acompañarnos a sacar a Bella a hacer su parktime y de paso aprovechó para sacar a su labradora, anda que no lo disfrutaron ambas! y más cuando se les unió una tercera pero más jovencita.

El sábado, la gente del hotel nos volvió a acompañar a las 8 menos cuarto a sacar a Bella, y Xevi con la furgo de la empresa y ya con otra pareja más que volarán con nosotros, padre e hija australianos, nos recogieron y fuimos a la sede de los globos. Mientras los inflaban con aire frío con ventiladores, nos invitaron a cafés y antes de terminar de inflarlos y levantarlos, pudimos meternos dentro Juanjo, Bella y yo y hacernos unas fotillos.
El proceso terminó calentando con quemadores el aire frío que habían metido en los globos para así poderlos levantar y atar las cestas debajo. cestas que por cierto tienen adaptadas. 3 de ellas van con puerta para que así la gente con mobilidad reducida puedan acceder sin problema.

Nos elevamos 3 globos y la sensación fue magnífica. De hecho casi ni nos dimos cuenta que nos separábamos del suelo, así de suave fue. Cada vez que Xevi, que era nuestro piloto calentaba el aire de dentro del globo con el quemador, ascendíamos más, por lo demás, estábamos en manos del viento que es quien nos llevaba a su capricho y es que con el globo solo decides si subes o bajas, lo demás está fuera de tus manos.

El paseo fue sumamente agradable y tranquilo, ascendimos a unos 1000 metros y en pleno vuelo nos sirvieron un poco de coca y una copa de cava para brindar.

Para aterrizar, lo hicimos cerca de una granja y coordinados gracias a una radio con el equipo de tierra que vino a recogernos en furgonetas.
En el momento del aterrizaje nos enseñó las posturas que teníamos que adoptar, un poco agachados y encogidos por si acaso el impacto era algo fuerte, pero fue bastante suave.

Ya aterrizados, nos subimos a las furgos y nos llevaron a desayunar, un desayuno de los productos típicos de la garrotxa… Embutidos como fuet, bull, llangonissa… pa amb tomàquet por supuesto y algo de dulce, todo exquisito!

Una vez hubimos terminado, Toni, otro miembro de Vol de Coloms, nos acompañó a la estación de buses donde adquirimos nuestros billetes de vuelta y nos despedimos de él.

La experiencia fue maravillosa y el trato insuperable. Totalmente recomendable Vol de Coloms, una compañía inclusiva donde todos podemos experimentar el vuelo en globo.