Turismo inclusivo por Irlanda. 4º día: Dublín

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Nuestro último día en Irlanda, y es el que vamos a dedicarle a su capital, a visitarla y a comprar algún regalito para la familia y algún recuerdo para nosotros.

Historia de Dublín

Dublín, en irlandés “Baile Átha Cliath”, que se traduciría como población o asentamiento del bado de cañizo, es la capital de la República de Irlanda o “Éire”. Está ubicada en la província de Leinster, en la costa este, en la desembocadura del río Liffey que va a dar al mar de Irlanda.
Aunque se cree que la bahía había sido habitada desde hace miles de años, se considera la fundación de Dublín con la llegada de los vikingos en el año 841. se establecieron en la orilla sur del río Liffey y fundaron un asentamiento que llamaron Dubh Linn o laguna negra. En la orilla norte permanecieron los celtas. en el año 1014 Brian Boru derrota a los vikingos.
Por no extenderme en exceso, comentar que dublín ha pasado por cinco períodos destacados después de la era vikinga:

  • El señorío de Irlanda gobernada por los normandos: desde 1171 al 1541.
  • El reino de Irlanda: Desde el 1541 hasta 1800.
  • La isla de Irlanda como parte del Reino Unido: desde 1801 hasta 1922.
  • La República de Irlanda: desde 1919 hasta 1922.
  • Partición de Irlanda en la República de Irlanda o Éire con Dublín como capital e Irlanda del Norte formando parte del Reino Unido: en 1922.

De hecho tanto Dublín como Irlanda en general han vivido épocas muy convulsas, con guerras contra Inglaterra, e incluso una guerra civil. Si queréis más información, en la wikipedia hallaréis de manera más extensa la Historia de Irlanda

Molly Malone

Núria y Juanjo con la estatua de Molly Malone

Nuestra primera parada al bajar de la furgo ha sido en Suffolk Street, para ver la estátua de Molly Malone, en irlandés Mol Ní Mhaoileoin. La escultura representa una mujer con un vestido largo, un escote muy pronunciado y va empujando un carro de pescado.

La leyenda cuenta que Molly Malone era una jóven pescadera del siglo XVII que iba con su carro por las calles de dublín pregonando: “¡Berberechos y mejillones vivos!”, y que de noche ejercía de prostituta. Un día, encontraron a Molly muerta en la calle a causa de una fiebre. A raíz de esta leyenda, a finales del siglo XIX se compuso una canción en su nombre que se ha convertido en el himnno no oficial de Dublín.

Nosotros parece que también formamos parte de la atracción turística porque un grupo de chicos se nos acercaron y pidieron hacerse fotos con Molly, però también junto a nosotros y los perretes.

Núria y Juanjo en la estatua de Molly Malone con un grupo de chicos, turistas también.

Trinity College

Juanjo y Núria en la Trinity College

siguiendo nuestro paseo por College Green, hemos entrado en el recinto de la Trinity College, aunque solo nos hemos quedado en sus patios.
La Trinity College, la universidad más antigua de Irlanda, fue fundada en 1592 por la reina Isabel I de Inglaterra y al principio solo admitía a estudiantes protestantes, no fue hasta 1793 que empezaron a acceder también estudiantes católicos.
Cabe destacar la biblioteca de la universidad, el edificio más antiguo, que fue construido entre 1712 y 1732 y alberga el famoso libro de Kells, la auténtica joya de la biblioteca.
El libro de Kells contiene un texto en latín de los 4 evangelios, primorosamente escrito con una caligrafía colorida y ornamentada. se cree que fue creado por unos monjes en el siglo IX y desde el 1661 se encuentra en la antigua biblioteca de la Trinity College. .

Temple Bar

Núria y Juanjo delante del mítico pub en Temple Bar

Muy cerca de la universidad, ubicado entre dame Street y el río Liffey nos encontramos el distrito de Temple Bar. Es el corazón de Dublín, en el mismo centro de la ciudad y está repleto de restaurantes y pubs. Aquí se concentra la mayor oferta de ocio y cultura de la capital.
El nombre de este barrio se debe a Sir william Temple, que en el 1600 adquirió estos terrenos para crear un barrio próspero donde se establecieran empresas. Desgraciadamente no lo consiguió, pues hasta la década de los noventa del siglo XX, con la llegada de cooperativas y espacios de distribución de cultura alternativa, el barrio no comenzó a ser popular.

Pasear por Temple Bar es sumamente agradable, por el día está más tranquilo pero al atardecer se anima con el bullicio de la gente, la animación de los bars y pubs y la música en vivo que de ellos emerge.
También, en sus calles adoquinadas podemos toparnos con estatuas de personajes tan reconocidos como James Joyce u Oscar Wilde. Ha sido fantástico poder tocarlas y notar todos sus elementos característicos!

Núria y Juanjo en el romántico puente de Ha'Penny Bridge

En Bachelors walk y uniendo Temple Bar con la zona nueva de Dublín y O’conell Street está el Ha’Penny Bridge, Droichead na Life o puente del medio penique. Su nombre se debe al antiguo peaje que debía pagarse, que efectivamente era de medio penique. Se construyó en 1816, cruza el río Liffey y es peatonal.
En este romántico puente de hierro fundido, como en tantos otros de distintas ciudades, los enamorados sellan sus promesas de amor eterno colgando candados.

O’Conell street y sus monumentos

Una vez cruzado el Ha’Penny Bridge seguimos paseando por O’Conell Street para visitar su oficina central de correos.
La General Post Office (GPO) en irlandés Ard-Oifig an Phoist, es la sede de la oficina de correos de Irlanda, de estilo neogriego y uno de los últimos edificios construidos de la arquitectura georgiana en Dublín, terminado en 1818.
Este edificio adquirió gran importancia en el levantamiento de Pascua de 1916, cuando se convirtió en el cuartel de los líderes de dicho levantamiento. De hecho, aún se pueden ver marcas de los disparos de ese momento. El edificio se incendió a lo largo de la rebelión, y no fue restaurado hasta años más tarde, siendo la fachada la única parte del original que permanece. En el museo del GPO se exhibe una copia del original de la proclamación de la República Irlandesa.

Juanjo y Núria con la General Post Office y aunque algo cortado, un trozo del spire

Cerca de este edificio tan emblemático símbolo del nacionalismo irlandés, encontramos The Spire con sus 120m de altura, considerada la escultura más alta del mundo.
El Spire, oficialmente conocido como monumento de la luz, en inglés “Monument of Light” y en irlandés “An Túr Solais”, es una gran escultura en forma de cono, la base de la cual mide 3m y se va estrechando hasta la punta, que solo mide 15cm de diámetro.
Su construcción empezó en diciembre de 2002 y terminó en enero de 2003 instalándose la última de las 6 secciones que la componen.

The Famine Memorial

Caminando al lado del río Liffey, por su margen izquierda y llegando ya a la bahía, nos encontramos con el conjunto escultórico realizado por Rowan Gillespie en 1997 del Famine Memorial representando a unos campesinos partiendo de Irlanda a causa de la gran hambruna que la asoló a mitades del siglo XIX, del 1845 al 1851.
Esta hambruna fue en gran medida causada por una plaga que asoló las cosechas de patatas, base de la alimentación de la mayoría de la población humilde. Aproximadamente un millón de irlandeses falleció a causa de la hambruna y otros dos millones emigraron a América, lo cual hizo que la población en el país quedara muy mermada.

No sé bien como describir en palabras lo que me hizo sentir el tocar esas esculturas, conocer la historia que subyace, sentir su frío tacto, como el artista las ha dotado de tal realismo, flacas hasta los huesos, hombres, mujeres, padres cargando a sus hijos en la espalda… Una imagen desoladora y que la gente del país no olvida ya que muchas de ellas tenían flores frescas a sus pies.
Una imagen impactante para despedirnos de la ciudad de Dublín.

Regreso a casa

Hemos llegado muy justos al aeropuerto ya que teníamos la furgo aparcada bastante lejos de nuestra última visita, para colmo al ser las 3 era plena hora punta en cuanto a tráfico, y como el aeropuerto no está en la ciudad sino unos cuantos kilómetros más allá… Nos ha tocado correr.
Por suerte al final la asistencia nos ha atendido y hemos llegado al avión puntuales. De hecho el vuelo es el que ha salido con retraso.

¡Hasta la próxima Irlanda! porque esto no es un adiós, es un hasta muy pronto. Nos has enamorado y eso que aún no te conocemos entera; pero prometemos volver y con nuestro hijo, para presentártelo y que también caiga rendido a tus encantos, tu cultura, historia, mitología, tus verdes y hermosos paisajes y sobre todo para que tu gente le robe el corazón igual que lo ha hecho con nosotros.
¡Slán go fóill!

Turismo inclusivo por Irlanda. 3º día: Una pinzelada de Irlanda del norte

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Ha tocado madrugar ya que a las 8 y poco de la mañana nos hemos puesto en marcha con la furgo dirección Irlanda del Norte.
Después de una parada técnica y de casi 3 horas de coche hemos llegado a la magnífica Calzada del Gigante o Giant’s Causeway en el condado de Antrim.

Calzada de los Gigantes

Núria en la Calzada del Gigante, foto tomada desde abajo. De fondo se ve el mar y gente subiendo la Calzada.

Para acceder a la Calzada del Gigante se puede ir andando por un camino asfaltado o en un bus shuttle que va subiendo y bajando. Nosotros hemos decidido ir andando. La carretera iba entre la montaña por la derecha y a la izquierda íbamos oyendo a lo lejos el mar.
Cuando hemos llegado, ha sido totalmente diferente a lo que me imaginaba! yo pensaba que las columnas estaban separadas entre si, como si estuvieran en una gran explanada y que caminaríamos entre ellas, Pues nada que ver con ello. Las columnas están unidas, hay muchísimas y cuando andamos por la Calzada, lo hacemos por encima! surgen del mar y podemos ir trepando por ellas ya que están a diferentes alturas, pero unidas entre si.

Tiene algo de mágico: Una pared de cañón, verde como un campo de golf, cae sobre un grupo de formaciones de roca volcánica totalmente surrealistas: columnas hexagonales prácticamente perfectas están apiñadas una al lado de otra como en un rompecabezas”.
Algo tan bello no podría ser el resultado de una erupción volcánica de hace 60 millones de años, ¿no?

Bueno, aquí hay dos líneas de pensamiento al respecto. La primera tiene que ver con cierto gigante de nombre Fionn mac Cumhaill (conocido también como Finn McCool).

Fionn ha tenido una desavenencia con alguien del otro lado del mar. El gigante escocés Benandonner está amenazando Irlanda. Fionn, enfurecido, agarra pedazos de costa en Antrim y los lanza al mar. Las rocas crean una senda por la que Fionn puede cruzar y darle una lección a Benandonner.

Mala idea: Benandonner es terriblemente grande. Fionn se bate en retirada a toda prisa con el gigante detrás, pero nuestro héroe se salva finalmente gracias a la rapidez mental de su esposa, que lo disfraza como un bebé. Cuando el enojado gigante escocés ve el tamaño del bebé, decide que el papá debe de ser verdaderamente enorme.

La parte científica

“La Calzada del Gigante es fruto de colisiones volcánicas, que ardieron y después se enfriaron”,Un legado épico de lava de 60 millones de años. Más de 40.000 columnas de basalto entrelazadas.
“No es de extrañar que este lugar sea un sitio de patrimonio mundial de la Unesco, porque además de su belleza alucinante, la Calzada es nuestro portal hacia el pasado más remoto de la Tierra”.

¿con qué teoría os quedáis? Yo por supuesto con la de los dos gigantes.

Hemos intentado subir la Calzada con los perros pero ha sido imposible así que lo hemos hecho uno a uno, primero he subido yo con Germán y Juanjo se ha quedado en un banco esperando con Oldo y Whost y luego a la inversa.

Núria de pie en la Calzada del Gigante, se ve el mar y parte de la Calzada mediana.

La verdad es que la gente se admiraba que nos atreviésemos a subir por ahí y nos felicitaba, me he sentido halagada pero me ha dado bastante corte, en realidad soy muy tímida.

Juanjo sentado en una de las columnas de la Calzada del gigante

Mientras esperaba con los perros a que Juanjo volviera, bastantes personas se han acercado a pedirme si podían acariciar a los perretes, ¡por supuesto que sí! están en reposo no trabajando.
Los irlandeses me parecen una gente extremadamente simpática, sociable y encantadora, además parece que les encantan los perros! ah, y son muy educados y respetuosos, nadie se acercaba a tocar a los perros sin preguntar antes, cosa que no puedo decir que nos pase mucho por España y es que la verdad, notar que alguien viene, toca al perro y se va sin siquiera dirigirnoss una palabra, vaya, como si no existiéramos, y más sabiendo que no les vemos, no es nada agradable.

Después hemos seguido andando alrededor de la Calzada y he introducido una moneda entre las piedras, se ve que la gente lo hace porque estaban llenitas! quizá me dé suerte y me ayude a regresar prontito.

En el paseo nos hemos cruzado también con otra gigantesca roca, la bota del gigante, ¿a que se le parece? Cabía perfectamente sentadita en ella.

Núria sentada en la "bota del Gigante" y Juanjo de pie con Oldo y Whost

Para subir de nuevo al parking, hemos cogido el shutle por ir algo más rápido ya que aún tenemos que comer, llegar a Belfast y visitar el museo y el museo cierra pronto.

Juego de tronos

Irlanda del norte está cuajada de lugares donde se filmaron escenas de Juego de Tronos. Bosques como el bosque encantado, el mar Dothraki, el Camino Real; castillos como el de Invernalia, interiores como el nido de Águilas o la sala del trono de hierro; o lugares como Pyke en las Islas del Hierro, la costa de Essos o la Bahía de los Esclavos.
Los condados de Antrim, Down y DerryLondonDerry junto con los Titanic Studios en Belfast para grabar interiores, son las zonas con más presencia de este fantástico mundo.

Núria sentada en un pub en una reproducción del Trono de Hierro

Es una pena que Germán no estuviera muy versado o nada en Juego de Tronos pero al menos nos llevó a comer en un pub en Ballintoy que tenía entre otras decoraciones de la saga, una reproducción del trono de hierro.
Y por cierto que comimos muy bien, como ya os comenté el primer día, platos super contundentes, yo un bacalao del atlántico con su acompañamiento de puré de patata y verduritas que estaba para chuparse los dedos.

Belfast y el museo del Titanic

Un ratito más de furgo y hemos llegado a la capital de Irlanda del Norte, Belfast. Como íbamos apurados de tiempo no hemos podido visitar la ciudad, ¡no pasa nada! queda como pendiente para la próxima vez que volvamos, que lo haremos y con el Vikingo ya que es un país a mi parecer absolutamente familyfriendly.

Hemos llegado al Museo del Titanic y como ya quedaba poco para cerrar y siendo discapacitados, hemos pagado muy poquito.

Juanjo y Núria delante de la placa donde pone Titanic y se ve el museo en forma de la proa del barco

El museo que se inauguró en marzo de 2012, no es solo una visita, es toda una experiencia. Consta de 6 plantas donde se representa la vida a principios del siglo XX en Belfast, de su gente, la construcción del Titanic. Se pueden visitar reconstrucciones de sus cubiertas, camarotes, de las salas de máquinas y también se proyecta una conexión en directo con los restos del buque.
Es una experiencia bastante sensorial ya que no solo se ven los distintos objetos, imágenes, vídeos… sino también hay todo un ambiente de fondo representando cada área que se está visitando. Así podemos oír el ambiente de una ciudad de principios del siglo XX, escuchamos como trabajan los obreros en la construcción del barco, las máquinas cuando visitamos esa zona… es una visita bastante immersiva. Incluso hemos podido tocar alguno de sus objetos
Para movernos por el museo podemos hacerlo en un ascensor y también tienen audioguías que hay que pagar a parte.

Al terminar la ruta, ya que te van indicando a qué planta has de ir pasando, nos hemos acercado a la tienda y hemos comprado algunos souvenirs, entre ellos una miniatura muy bien hecha del propio Titanic. Nos encantan las miniaturas, porque así nos hacemos una idea de lo que estamos visitando.
Esta ha sido la última visita por hoy porque nos queda un buen trecho hasta Dublin, unas 3 horas en coche.

Fin del día

Al llegar hemos ido a cenar al pub PorterHouse ubicado en 45 Nassau St, Dublin, D02 RP20. Tenía música en vivo! Justo cuando hemos llegado el grupo que tocaba música celta casi terminaba… ¡Qué pena! otra cosa más en mis pendientes para cuando volvamos. Aún y así, algo pudimos escuchar… ¡Mirad!

Hemos cenado de tapeo y yo de nuevo he vuelto a probar otra media pinta, esta vez de cerveza roja y me ha encantado, mucho más que la rubia.

Después de la cena Germán nos ha acercado al hotel en la furgo que ya serían casi las 11 de la noche y nos hemos despedido hasta mañana que será nuestro último día por aquí y visitaremos Dublín.

Gracias a la web oficial de Irlanda por toda la información que ofrece, y de donde he extraído tanto la historia de la Calzada del Gigante como las ubicaciones de Juego de Tronos.

Turismo inclusivo por Irlanda. 2º día: Excursión Celta

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Juanjo y Núria con sus perros guía en la playa de Bull Island y de fondo la bahía de Dublín

Empezamos el día con nuestra primera pequeña aventura… ¿Dónde ponemos a nuestros perros guía a hacer sus necesidades? y ¿Dónde podemos echarlas? Sí, a los que no viajáis con perros o a los que viajéis con perros pero no seáis ciegos, no se os habrá planteado este dilema porque o bien no lo necesitáis, o bien de un vistazo podéis buscar el sitio adecuado. En nuestro caso tuvimos que preguntar y por suerte había un árbol enfrente del hotel… bueno, menos da una piedra, así que ahí les pusimos pero…, ¿Y papelera, contenedor… cualquier recipiente para basura? pues no, ninguno en los aledaños. Cuando vino Germán, nuestro guía, nos informó que la papelera más cercana estaba cruzando una carretera de mucho tráfico y se hallaba ubicada en una gasolinera.

Y después de esta aventurilla nos hemos ido a desayunar. Es un desayuno bufet en el que por suerte los camareros, muy majos, nos han ayudado. Muy completo el desayuno, había pastas dulces, fruta, yogures y como no, pan para tostar, huevos revueltos, salchichas, bacon…. muy rico. Pues bien, ya con todo hecho, a las 9 de la mañana hemos emprendido ruta, ¡Hoy nos vamos de escursión celta!.

North Bull Island

La isla de North Bull Island, en irlandés Oileán an Tairbh Thuaidh es una isla situada en la bahía de Dublín. Tiene una playa de arena que recorre toda su longitud. Esta isla se formó a raíz del problema que había con los sedimentos que el río Liffey iba depositando en su desembocadura. Construyeron un muro y los propios sedimentos acabaron formando la isla, a la que se puede acceder en coche sin problema ya que está comunicada por un puente.

Juanjo y Núria de nuevo en la playa de Bull Island con sus perros guía y de fondo otra perspectiva de la bahía de Dublín

Hemos paseado un ratito por la playa y los perros han disfrutado mucho. Además la playa estaba casi vacía y me ha encantado poder tocar el agua del Atlántico, no tan fría como podría esperar! y recoger algunas conchas de recuerdo.
después del paseíto y la brisa marina, de nuevo nos hemos montado en la furgo hacia nuestra próxima parada.

Loughcrew

Loughcrew, del irlandés Loch Craobh que significa “lago del árbol está ubicado en Corstown, Oldcastle en el condado de Meath y alberga un conjunto de colinas en las cuales se hallan diversas tumbas megalíticas que se estima que tienen más de 5 milenios de antigüedad.
Es un lugar de acceso restringido así que estaba muy tranquilo cuando hemos llegado hacia el mediodía. Nos hemos puesto a subir una preciosa colina forrada de verdes prados, en la que a lo lejos oíamos a las cabras pastando… Qué paz, qué aire tan fresco y limpio, qué sol!!! y que ganas de hacer la croqueta por la colina en modo non stop. Una gozada de paseo para los sentidos.

Núria echada en un prado, Juanjo de pie riendo y vistas de montañas muy verdes.

Arriba nos hemos encontrado con los túmulos de piedra, tumbas o cairns de la época de los celtas. Ha sido magnífico poder tocarlos y sentir e impresionarnos del trabajo de esta cultura milenaria y fascinante.

Juanjo y Núria en la cima de la colina en uno de los túmulos de piedra mirando a cámara y sus perros Oldo y whost mirando hacia la derecha.

De hecho hemos podido acceder dentro de una de las tumbas, en la que Germán a parte de mostrarnos los grabados en las piedras en formas espirales, de hojas y flores y hasta de soles, nos ha contado que cuando la construyeron la orientaron de tal forma que los rayos del sol en los equinoccios inciden directamente dentro de esta tumba e iluminan los grabados que hemos estado tocando.

Juanjo y Núria dentro de la cámara de un túmulo, foto oscura, con símbolos grabados en las piedras.

Para entrar en el cairn hemos tenido que dejar a Oldo y Whost atados justo fuera porque era imposible acceder por el espacio tan estrecho con ellos. Al menos han recibido mimos de las personas que quedaron fuera esperando.

Trim

Al lado del río Boine y también en el condado de Meath nos encontramos con la población de Trim y su castillo, el Trim Castle, en irlandés Caisleán Bhaile Atha Troim. El castillo más grande de Europa de la llamada arquitectura normanda, que ocupa un espacio de unos 30000m².
después de comer en el Trim Hotel, hemos accedido al Castillo gratis, aunque creo que es de pago y nos hemos estado paseando por los jardines y haciendo fotos, como no.

juanjo, Núria y sus perros guía dentro del recinto del castillo, con la torre de guardia detrás.

Lo que permanece del castillo es el edificio central de tres plantas de forma cruciforme llamado torre de guardia o simplemente torre, y también quedan en pie la parte de las murallas que caen hacia el lado de la ciudad de Dublin.

Núria y juanjo con los perrines en el recinto del castillo y detrás la entrada principal y algo de ruinas del castillo.

Se estima que el castillo empezó a construirse hacia el 1174 y se terminó alrededor del 1200. Quien empezó su construcción fue Hugo de Lacy y su hijo Walter la finalizó.
Aquí tenéis su Web con toda la información del Castillo

Al salir del castillo hemos paseado otro rato más por sus alrededores disfrutando de la naturaleza y del río Boyne. desde luego los perros están disfrutando tanto o más que nosotros estos paseos!

Hill of Tara

Nuestra siguiente parada ha sido en la Colina de Tara, Hill of Tara o en gaélico Teamhair na Rí (la colina de los reyes) también ubicada en el condado de Meath.
se ha considerado durante muchos siglos el centro espiritual e incluso político del país, siendo también el lugar del Árd Rí Éireann (gran rey de Irlanda).
Hemos subido hasta la cima de la colina, al son de un montón de cuervos, hay muchos cuervos en Irlanda! y allí nos hemos encontrado con una fortificación de la edad de hierro conocida como Ráith na Rig (la Fortaleza de los Reyes) o Recinto Real, con casi 1000 m de circunferencia.
La importancia de esta colina es por considerarse el asiento de los Reyes durante mucho tiempo. En su cima, en medio del Forradh o asiento real, se yergue la piedra del destino (Lia Fáil), un menir neolítico que tiene más de 4000 años, donde los reyes irlandeses eran coronados después de luchar por ello, ya que en aquellos tiempos la monarquía no era hereditaria. Según la leyenda, la piedra debía rugir tres veces si el aspirante al trono era el verdadero rey de Irlanda. esta piedra, según creían los celtas, había sido depositada por los anteriores habitantes de Irlanda, los Tuatha De Danaan, semidioses que con este ritual designaban a su rey.

Núria y Juanjo abrazando la Roca del Destino

Por probar, toqué la piedra pero por mucho que agucé el oído, no salió ni una diminuta vibración, y cuando Juanjo la tocó, más de lo mismo, el más absoluto silencio.

Al ir bajando de la colina, fuimos a tocar y a abrazar el Fairie tree o árbol de las hadas, donde los lugareños les dejan ofrendas como cintas atadas en sus ramas pidiendo deseos, golosinas, y hasta los chupetes de los pequeños que se los traen. Si hubiéramos venido con Vikingo os aseguro que hubiéramos dejado ahí su chupete, me parece una manera tan bonita y mágica para que el pequeño se despida de un objeto tan importante para él!!!
Nosotros les dejamos unas golosinas que muy amablemente nos dió una chica que estaba depositando un puñado también, ya que no traíamos nada para ofrecer.

Y ya acercándonos a la salida, nos fotografiamos con una estátua de Saint Patrick, a causa del cual la colina de tara fue perdiendo su influencia sagrada y religiosa ya que se fue imponiendo el cristianismo en el país y Saint Patrick fue uno de sus pioneros.

Juanjo y núria al lado de una estátua de san Patricio.

Podéis encontrar sus horarios de visita en su Web con toda la información de la Colina de Tara

Monasterboice

Nuestra última visita de hoy ha sido a Monasterboice o Mainistir Bhuithe, en el condado de Louth. Es un complejo monástico fundado por San Buite, un discípulo de san Patricio. Aquí podemos encontrar las ruinas de dos antiguas iglesias y de una torre circular y lo más impresionante, dos grandes cruces celtas de arenisca. La west Cross o Tall Cross y la cruz de Muiredach.

Juanjo y Núria sentados en la base de la gran cruz celta de Muiredach, por la cara oeste. A la izquierda se ve otra cruz.

Ha sido fascinante poder tocar los grabados de las cruces, especialmente la de Muiredach, están tallados en la piedra, son en altorrelieve y están maravillosamente definidos. En las cruces hay grabados pasajes del antiguo y nuevo testamento y alternadas con figuras geométricas, espirales…
En la cruz de Muiredach recuerdo perfectamente, como si las estuviera tocando ahora mismo, las escenas de Adán y Eva con la manzana prohibida, y la serpiente y la de Caín matando a Abel con un cuchillo. Tocamos otras escenas, pero estas son las que más vividamente tengo presentes por el impacto que me causó lo bien hechas que están.

Eran ya las 7 de la tarde cuando hemos dado por finalizada nuestra Escursión celta y nos hemos subido a la furgo para regresar a Dublin y al hotel, ya que hoy cenamos aquí para descansar y ponernos las pilas para mañana, que ¡Nos vamos a Irlanda del Norte! y eso significa un día muuy intenso en cuanto a kilómetros y a cositas por ver.

Turismo inclusivo por Irlanda. 1º día: Primer contacto en Dublín.

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Esta aventura empieza como un viaje sorpresa organizado por Juanjo. ¡No hay sorpresa que me fascine más que un viaje a no sé dónde!!!! solo sé que serán 4 días, fuera de españa y en una del top5 de ciudades que me hizo elegir de un listado de distintas ciudades europeas, a saber: Dublín, Estocolmo, Berlín, Londres y Edinburgo.
Yo tengo la sensación que será Dublín la elegida, sobre todo porque es la primera en mi top y yo qué sé… porque me encanta.

un taxi me recoge al salir del trabajo y Jj, yo y nuestros peludos de 4 patas nos vamos directitos al aeropuerto. En este viaje no nos acompaña nuestro pequeño Vikingo, mis padres dijeron de quedárselo ya que es un viaje corto y así nosotros vamos más “a nuestro aire” y el peque también está más tranquilo en la casa del pueblo con sus Avis.
Es en el aeropuerto donde se desvela la sorpresa… ¡¡¡Volamos a Dublín, nos vamos a Irlanda!!!!

Volamos con Ryan Air y a diferencia de otras ocasiones con esta compañía, esta vez embarcamos los primeros y es mucho más cómodo para acceder siendo que vamos con las maletas de cabina y los perros guía. Nos instalamos en una fila que nos han dejado para nosotros dos los 3 asientos, ¡genial! más anchos que irán los perretes a nuestros pies. Y mientras el resto del pasaje va entrando, yo empiezo a grabar audios y a desconectar el móvil.

Salimos algo más tarde de la hora programada pero llegamos on time a Dublín, hacia las 19H hora local. Ahora sí desembarcamos los últimos, aunque la asistencia tarda muchísimo en aparecer pero aparece y en una furgo nos llevan del avión a la terminal donde otro chico de asistencia nos acerca a la zona de llegadas donde nos quedamos esperando a nuestro guía de la compañía ExcursionesDublin.com
Casi media hora después y habiendo aprovechado para empezar a interactuar con los irlandeses, ha llegado nuestro guía y conductor, Germán.
Hmmm, pues no tiene mucha pinta de ser de por aquí ¿verdad? Pues no, es de granada aunque lleva 7 años viviendo en Dublín y unos 4 años con su empresa de excursiones Dublín en marcha. según Juanjo tiene muy buenas críticas en Trip Advisor así que por eso se animó a contratarles, por eso y porque no pudo encontrar guías nativos que hablaran español.

Una vez puestos los perros a hacer sus cosas y montados ya en un bus privado, dado que Germán viene directo de haber hecho un tour por Irlanda del Norte, nos hemos encaminado al centro de Dublín a empezar a saborear las noches irlandesas.
Hemos aparcado en O’Conell Street y dando un paseito nos hemos acercado al The Parnell Heritage Bar & Grill ubicado en la 72-74 Parnell St, North Citydonde nos hemos puesto manos a la obra en empezar a catar las delicias gastronómicas que Irlanda nos ofrece.

Juanjo y núria en primer plano sentados en un sofá en un pub sonriendo y de fondo una cabina telefónica de decoración y colgando del techo unos banderines.

juanjo ha cenado un “Traditional irish stew” hecho con cordero y acompañado de verduras y yo una “traditional Beef & Guinness casserole”, ternera macerada con Guinness acompañada de verdura y puré de patata todo servido en una cazuela de barro. ¡Estaba buenísimo! además de super contundente. y para beber aunque no soy muy cervecera, no podía no pedirme como mínimo una media pinta, de cerveza rubia eso sí. Los platos no eran baratos, 12€ cada uno y la media pinta unos 3€ pero como he comentado, con ese plato quedas más que saciado.

JJ y Núria sentados en el sofá del pub, de color rojo. Sonríen, Núria tiene una media pinta de cerveza y Juanjo una coca-cola y de fondo se ven cuadros en las paredes.

Mientras cenábamos hemos podido disfrutar de música en vivo y he sido feliz, aunque no era música tipicamente celta y hasta han traído agua a los perros. Hay que decir que los dublineses parecen super sociables y están encantados con Oldo y Whost.

después de la cena Germán nos ha acompañado al hotel, nos alojamos en el Tara Towers ubicado en la Merrion Rd, Dublin 4, D04 A3K1 Está algo alejado del centro de Dublín pero era lo que buenamente nos podíamos permitir, los hoteles en el centro de dublín parece que tienen precios prohibitivos al menos para nuestro bolsillo.

El hotel es correcto, un 3*. Como imaginaréis no es muy accesible en cuanto a que no tiene señalizaciones en braille o relieve de los números de las habitaciones, tampoco en los ascensores, ni voz que indique en que planta estamos, no hay menús en el restaurante en braille ni insertados en códigos QR… Vaya, por desgracia lo que viene siendo lo habitual, aunque al menos los accesos al hotel en si y al comedor tenían rampas así que punto positivo para las silleras y silleros viajeros ;).
Como también viene siendo habitual, la mayoría de las carencias de accesibilidad quedan atenuadas por la gente amabilísima que trabaja en el hotel y que nos ayuda en todo lo que podamos necesitar, desde ayudarnos a buscar algún sitio para que los perros hagan sus necesidades, cosa que no es tan fácil como podáis imaginar, hasta traernos cada mañana el desayuno ya que es desayuno bufet, o indicarnos donde están los ascensores o la puerta de salida si nos despistamos.

por lo pronto Irlanda cumple con mis expectativas, que no eran pocas precisamente, mi primera sensación del país y su gente es de flechazo absoluto.